Ana Karenina, una mujer luchadora

Atravesando las páginas de Ana Karenina estuve buscando similitudes y diferencias entre los tiempos de Tolstói y los nuestros. Porque las hay, por suerte o por desgracia. Tolstói hace un retrato minucioso de la burguesía rusa, de las costumbres y de la vida que llevan. Algunos pasajes me resultaron muy difíciles para leer: el machismo, la hipocresía, la inmoralidad, las cuestiones religiosas que mandan e influyen en cada ámbito, la falta general de razonar y de comunicarse. Y todo eso, más que nada, porque muchas veces, observando nuestra sociedad me da la impresión que no ha cambiado nada. 

La triste historia del amor que no pudo ser y que desde el primer momento está condenada al fracaso demuestra que ni siquiera el sentimiento en el estado más puro nos puede salvar de las severas reglas de la sociedad. Por otro lado, también subraya la necesidad de luchar por su propia felicidad, de ir en contra de la corriente y de rebelarse porque, por mucho que tengamos que pagar, vale la pena.

En el mundo de Ana Karenina, como ya sabemos, a la mujer generalmente se la considera la propiedad de la familia. Debería ser una persona educada, tranquila, obediente, religiosa y evitar los escándalos. Esto es, una buena hija, una buena esposa y una buena madre. Por otro lado tenemos a la figura del hombre. Aquí la situación es un poco menos rígida (y Tolstói lo comenta ya en las primeras páginas). La vida de un marido es bastante atrevida y desvergonzada. No hay que buscar lejos: el hermano de Ana, siendo un padre de la familia, no puede evitar tener a una amante.  Es algo que no solamente se sabe, sino también que – en algún modo – se acepta. La mujer, en casos extremos, también podría tener unos ‘amigos’, no obstante, no debería en ningún momento manifestar su relación extramatrimonial.

La verdadera tragedia de Ana es querer tener una vida feliz, junto con un hombre elegido por ella y no por su familia. La mujer toma las decisiones que, en los ojos de la sociedad en la que vive, equivalen a cometer un pecado, la presentan como una mala mujer y, a veces, hasta Ana llega a verse como tal.

Soy una mala mujer, una mujer caída, pensaba Ana, pero no me gusta mentir y no puedo con la mentira. ¡Y mi marido se alimenta de ella! Lo sabe todo, lo adivina todo… ¿Cómo puede, pues, hablar con tanta tranquilidad? Si me hubiese matado o matado a Vronsky, le apreciaría. Pero no. No le interesan más que la mentira y las apariencias.

Ana Karenina, Leon Tolstói

Empecé a leer la novela porque llevaba mucho tiempo en mi lista y, como la cuarentena me encerró en casa, por fin encontré el momento perfecto. Devoré el primer tomo rápidamente y seguí con el segundo pensando muchísimo en los sentimientos de la protagonista, en sus decisiones, en su amor, su locura y, finalmente, en su último paso que Tolstói anunció ya en los primeros capítulos. A veces me ponía muy nerviosa, es cierto. A veces me cansaba – tanto como cansaba a Vronsky – con sus insinuaciones y provocaciones. Pero, en aquellos momentos, pensaba más en su soledad, en su lucha interior, en su gran fuerza y en el ostracismo que sufre. Ana quiere ser libre, quiere poder decidir sobre su amor y sobre su vida lo que, en mis ojos y, sobre todo, pensando en los tiempos en los que vive, la convierte en una protagonista feminista.

¿Qué leer? Vol. 1

El tiempo que hemos de pasar en nuestras casas parece ser como un regalo de dios para hacer todas esas cosas para las que normalmente no encontramos un hueco en nuestras agendas. Leer, hacer ejercicios, cocinar, pintar… También, conectar con nosotros mismos y con nuestros familiares.
A lo mejor, el ser humano necesita un golpe así de fuerte de vez en cuando para aprender algunas normas, para darse cuenta de algunas cosas, de lo frágil que es nuestra vida y nuestra sociedad.
En fin, hoy no es el día para reflexiones de este tipo. Para esto habrá tiempo más tarde, cuando pasaremos más tiempo encerrados y cuando  la excitación y la exageración desaparecerá del Instagram y del resto de las redes sociales. Allí veremos realemente cómo enfrentamos la cuarentena.

Por eso, vamos ya al tema principal de este post. ¿Qué libros, según mi opinión, pueden resultar interesantes para este tiempo apocalíptico?

  • El amor en los tiempos de cólera, Gabriel García Márquez
    Como si el título no fuera suficiente (y creo que para lo que vivimos ahora es perfecto), la historia del amor entre Florentino y Fermina es muy apasionante y muy distinta de lo que estamos acostumbrados a ver y a vivir. Quizá, después de esta lectura, nos harémos un poquito más sensibles y delicados; quizás aprenderémos respetar más.
  • 100 años de soledad, Gabriel García Márquez
    Parece que Márquez escribía pensando en los lectores del siglo XXI, encerrados en sus casas. La familia Buendía somos todos nosotros: vivimos, amamos, descubrimos, viajamos, escribimos, bailamos… Todo eso lo hacemos, supuestamente, juntos. Pero, ¿quién de nosotros no ha tenido la sensación de estar completamente solo, aunque alrededor haya mucha gente?
  • Homo Deus, Yuval Noah Harari
    Antes de la crisis (y después seguramente también) nos sentíamos como dioses. Construimos casas, pueblos, ciudades, sociedades; creamos arte; podemos ver una célula minúscula y dar un paseo por la Luna. Controlamos todo, por lo menos en nuestra cabeza. Vivimos más y mejor que nuestros antepasados. No hay fronteras – ni físicas ni mentales – que no podemos cruzar. Aún así, no parecemos más felices, somos dependientes de muchos factores y un virus nuevo es capaz de paralizar todo el planeta. Algo para reflexionar.
  • Patria, Fernando Aramburu
    Empiezas y hasta que no llegues a la última página, no puedes parar. Desde la perspectiva de dos familias estamos viendo el desarrollo de la situación en Euskadi, el nacionalismo vasco y la influencia que tiene en toda la sociedad. Los personajes se convierten en tus amigos y familiares, intentas entender su punto de vista, te alegras y sufres con ellos. Patria es acercarse a la complicada situación e intentar trabajarla, progresar en algún modo con toda esa experiencia.
  • Ébano, El Emperador, La guerra del fútbol, Un día más con vida… de Ryszard Kapuściński
    Kapuściński, un periodista y ensayista polaco con su escritura muy cautivadora te muestra el mundo cruel , con su realismo duro, con historias que, muchas veces, cambiaron el rumbo de nuestro mundo. Los viajes con Kapuściński no te van a dejar indiferente. Con él, entrarás en los sitios a los que muy pocos tenían acceso.
  • Historia argentina, Rodrigo Fresán
    Una mezcla de popcultura, símbolos nacionales, historia y vida cotidiana. Son unos cuentos que, a la primera vista, no tienen mucho en común pero que compaginan en una manera muy hábil diversos puntos cuyo germen es el rompecabezas para el lector. Un ejemplo de la literatura que se transforma y reinventa a sí misma.
  • Narraciones extraordinarias, Edgar Allan Poe
    Algo de literatura con el aire gótico nunca viene mal, creo yo. Las mansiones enormes con sus ventanas cubiertas con cortinas de terciopelo negro son lugares perfectos para sumergirse en los secretos, en la magia y en la atmósfera inquietante, que te acompaña el resto del día y no te deja dormir tranquilo. Eso sí, el discurso de Poe puede resultar a veces un poco denso. Por suerte, hay otras opciones: El retrato de Dorian Grey de Oscar Wilde o Cuentos de amor de locura y de muerte de Horacio Quiroga son una alternativa perfecta para el terror moderno durante los días de lluvia.

Son unos títulos que recomendaría para hacernos más llevadero el confinamiento. Puede que parezcan demasiado largos o demasiado densos. Tampoco es una lista muy larga, son más bien mis ideas, los primeros títulos que me entraron en la cabeza. Añadiría también algo de los clásicos: Don Quijote, El maestro y Margarita, Alguien voló sobre el nido del cuco, Tolkien quizás y, para los valientes, En busca del tiempo perdido o Ulisses.

¿Y vosotrxs?
¿Alguna recomendación? ¿Qué tipo de literatura os gusta? ¿Qúe título es imprescindible en vuestras colecciones?

¡Cuídense mucho y lean mucho!

        Pat.

keep calm, stay at home and read