Empezar siempre es difícil. Empezar y seguir exigen interés, algo de valor y necesidad. Ver una meta, un objetivo también es muy importante. Por algo hay que hacer las cosas, no? Si el ser humano nunca hubiese salido de la cueva, estaríamos ahora todos saltando entre árboles… En fin, creo que también, por otro lado (y eso es algo que estoy aprendiendo) uno tiene que disfrutar del camino. Como dijo Robert Louis Stevenson: It is better to travel hopefully than to arrive.
Escribir, para mí, siempre ha sido algo personal. En mi casa tengo un montón de diarios, poemas, comentarios y anotaciones, trabajos… pero la mayoría de las veces todo eso lo estuve guardando en mi cajón, bien seguro, lejos de los demás y sus curiosos ojos. Por eso, me costó bastante empezar con mi primer post porque – como es algo que puede leer cualquier persona – pensé y repensé casi cada palabra. Estuve dando vueltas, apuntando ideas, palabras, buscando la inspiración. Y al final llegó el día cuando dije ¡A por ello! Planear está bien pero hay que salir de la zona de confort. Puede que sea complicado, difícil, que te pongas nervioso, tengas miedo pero… también es algo muy satisfactorio, esa sensación de probar, de hacer algo por primera vez.
Igualmente, no es mi primer intento de tener un blog y publicar algo en la inmensidad del Internet. Es, sin embargo, la primera vez en castellano: me emociona y, al mismo tiempo, me da un poco de miedo. Entonces, ¿cuál es el plan? Crear un espacio de letras libres y bonitas, de ideas que crecen; un espacio para aprender, para descubrir y para divertirse. Mi idea principal es escribir sobre las cosas que ya habían escrito otros, comentar la literatura, hablar un poco sobre las letras polacas, acercarlas a un lector hispanohablante. También, comentar la literatura española e hispanoamericana de la perspectiva de una polaca y, sobre todo, leer y escribir.
Por eso, mi querido Lector, te pido paciencia y comprensión. ¡Bienvenidos todo los comentarios y la crítica constructiva!